El pedagogo infantil y la familia como formadores en valores y amor en la sociedad
En todas las sociedades, la familia constituye una unidad básica compuesta por adulto y niños, hombres y mujeres, unidos por lazos de sangre o afinidad, afecto, cultura y funciones específicas de cada miembro al grupo y viceversa.1 Desde el punto de vista sociológico, la familia es un grupo social c...
- Autores:
-
Reyes Prieto, Jessica
- Tipo de recurso:
- Trabajo de grado de pregrado
- Fecha de publicación:
- 2013
- Institución:
- Universidad de los Llanos
- Repositorio:
- Repositorio Digital Universidad de los LLanos
- Idioma:
- spa
- OAI Identifier:
- oai:repositorio.unillanos.edu.co:001/4636
- Acceso en línea:
- https://repositorio.unillanos.edu.co/handle/001/4636
https://repositorio.unillanos.edu.co
- Palabra clave:
- Crianza de niños - Aspectos morales y éticos
Aptitud motora en niños
Educación moral
Moral education
Educación en el hogar
Lazos familiares
Formación en valores
- Rights
- openAccess
- License
- Derechos Reservados- Universidad de los Llanos, 2013
| Summary: | En todas las sociedades, la familia constituye una unidad básica compuesta por adulto y niños, hombres y mujeres, unidos por lazos de sangre o afinidad, afecto, cultura y funciones específicas de cada miembro al grupo y viceversa.1 Desde el punto de vista sociológico, la familia es un grupo social constituido con el fin de suplir necesidades sociales del individuo y se caracteriza por una residencia común y obligaciones reciprocas de cooperación económica y de reproducción entre dos de ellos.2 En los procesos afectivos como en los procesos socializadores la familia ha sido y será un factor determinante en la vida del ser humano. El individuo siempre se ve evocado a la necesidad de contar con su familia ya sea para criticar sus valores y funciones, ya sea para aceptar sus limitaciones y derechos, para modificar su comportamiento ante la sociedad y en fin para determinar sus actuaciones y futuras relaciones con los demás. Es en la familia donde se inicia la transmisión cultural de valores, actitudes y tradiciones, la familia como primer agente socializador tiene como función permitir la también las normas, donde se fomente el amor, el afecto y la seguridad a sus hijos para que estos obtengan conductas positivas, de esta forma les permitan integrarse a una sociedad. Como también puede convertirse en transmisora de antivalores cuando en cambio de orientar y formar al niño, le educa en la violencia, el castigo y la represión lo cual resulta negativo para su desarrollo afectivo, en el establecimiento de relaciones constructivistas y gratificantes con los demás. Los niños aprenden lo que viven, lo que observan por tal motivo hay que ser el mayor ejemplo a seguir. |
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