El pedagogo infantil y la familia como formadores en valores y amor en la sociedad

En todas las sociedades, la familia constituye una unidad básica compuesta por adulto y niños, hombres y mujeres, unidos por lazos de sangre o afinidad, afecto, cultura y funciones específicas de cada miembro al grupo y viceversa.1 Desde el punto de vista sociológico, la familia es un grupo social c...

Full description

Autores:
Reyes Prieto, Jessica
Tipo de recurso:
Trabajo de grado de pregrado
Fecha de publicación:
2013
Institución:
Universidad de los Llanos
Repositorio:
Repositorio Digital Universidad de los LLanos
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repositorio.unillanos.edu.co:001/4636
Acceso en línea:
https://repositorio.unillanos.edu.co/handle/001/4636
https://repositorio.unillanos.edu.co
Palabra clave:
Crianza de niños - Aspectos morales y éticos
Aptitud motora en niños
Educación moral
Moral education
Educación en el hogar
Lazos familiares
Formación en valores
Rights
openAccess
License
Derechos Reservados- Universidad de los Llanos, 2013
Description
Summary:En todas las sociedades, la familia constituye una unidad básica compuesta por adulto y niños, hombres y mujeres, unidos por lazos de sangre o afinidad, afecto, cultura y funciones específicas de cada miembro al grupo y viceversa.1 Desde el punto de vista sociológico, la familia es un grupo social constituido con el fin de suplir necesidades sociales del individuo y se caracteriza por una residencia común y obligaciones reciprocas de cooperación económica y de reproducción entre dos de ellos.2 En los procesos afectivos como en los procesos socializadores la familia ha sido y será un factor determinante en la vida del ser humano. El individuo siempre se ve evocado a la necesidad de contar con su familia ya sea para criticar sus valores y funciones, ya sea para aceptar sus limitaciones y derechos, para modificar su comportamiento ante la sociedad y en fin para determinar sus actuaciones y futuras relaciones con los demás. Es en la familia donde se inicia la transmisión cultural de valores, actitudes y tradiciones, la familia como primer agente socializador tiene como función permitir la también las normas, donde se fomente el amor, el afecto y la seguridad a sus hijos para que estos obtengan conductas positivas, de esta forma les permitan integrarse a una sociedad. Como también puede convertirse en transmisora de antivalores cuando en cambio de orientar y formar al niño, le educa en la violencia, el castigo y la represión lo cual resulta negativo para su desarrollo afectivo, en el establecimiento de relaciones constructivistas y gratificantes con los demás. Los niños aprenden lo que viven, lo que observan por tal motivo hay que ser el mayor ejemplo a seguir.