Un médico bien querido

Se me pierde en las luces de los días y en las sombras de las noches el momento de mi vida cuando por primera vez oí decir que, para hacer el mejor ejercicio de la medicina, es necesario hacer una buena mezcla de los conocimientos científicos y las capacidades artísticas. Un día y una hora que sí re...

Full description

Autores:
De los Ríos Osorio, José
Tipo de recurso:
Article of journal
Fecha de publicación:
2016
Institución:
Corporación Universitaria Remington
Repositorio:
Repositorio institucional Uniremington
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repositorio.uniremington.edu.co:123456789/1650
Acceso en línea:
https://repositorio.uniremington.edu.co/handle/123456789/1650
http://fer.uniremington.edu.co/ojs/index.php/RHS/article/view/220
Palabra clave:
Médico
educación en medicina
universidad
Medicina
Humanitario
Rights
openAccess
License
Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0)
Description
Summary:Se me pierde en las luces de los días y en las sombras de las noches el momento de mi vida cuando por primera vez oí decir que, para hacer el mejor ejercicio de la medicina, es necesario hacer una buena mezcla de los conocimientos científicos y las capacidades artísticas. Un día y una hora que sí recuerdo fueron cuando uno de los grupos de mis alumnos me concedió el honor de invitarme a que les diera la última clase en su acto de graduación. En esa oportunidad se me ocurrió decirles, entre otras cosas, que la medicina es la ciencia precisa de la imprecisión, que necesita precisar más para poder ser más efectiva y que la letra ilegible de los doctores es la máscara con la cual cubren la ignorancia.