Evaluación objetiva de la microinestabilidad del tobillo mediante análisis angular en resonancia magnética. Experimento ciego controlado

Introducción La microinestabilidad del tobillo es una condición frecuentemente subdiagnosticada, asociada a dolor anterolateral crónico tras esguinces laterales. Se refiere a lesiones aisladas del fascículo superior del ligamento talofibular anterior, cuya afectación puede provocar síntomas inespecí...

Full description

Autores:
Benítez-Hernández, Diana Marcela
Tipo de recurso:
https://purl.org/coar/resource_type/c_7a1f
Fecha de publicación:
2025
Institución:
Universidad El Bosque
Repositorio:
Repositorio U. El Bosque
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repositorio.unbosque.edu.co:20.500.12495/15137
Acceso en línea:
https://hdl.handle.net/20.500.12495/15137
Palabra clave:
Tobillo
Inestabilidad articular
Resonancia magnética
Ankle
Joint Instability
Magnetic Resonance Imaging
WE 168
Rights
closedAccess
License
Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International
Description
Summary:Introducción La microinestabilidad del tobillo es una condición frecuentemente subdiagnosticada, asociada a dolor anterolateral crónico tras esguinces laterales. Se refiere a lesiones aisladas del fascículo superior del ligamento talofibular anterior, cuya afectación puede provocar síntomas inespecíficos como dolor, esguinces recurrentes o sensación subjetiva de inestabilidad. El diagnóstico se basa principalmente en la evaluación clínica, aunque la resonancia magnética tridimensional permite identificar alteraciones compatibles. A la luz de la evidencia, la artroscopia sigue siendo el estándar de oro para su confirmación. Dado que no existen parámetros imagenológicos objetivos validados, se desarrolló una medición angular entre el borde posterior de la tibia y el astrágalo en corte sagital, con el fin de objetivar su diagnóstico. Materiales y métodos Se realizó un estudio observacional, retrospectivo y cuantitativo. Se midió el ángulo tibioastragalino posterior en 33 resonancias magnéticas, clasificadas clínicamente en tres grupos: sin inestabilidad (n=10), microinestabilidad (n=13) e inestabilidad completa (n=10). Las mediciones fueron efectuadas por 31 residentes de Ortopedia, cada uno asignado a un único grupo. Se evaluó la confiabilidad intra e interevaluador mediante coeficientes de correlación intraclase (ICC), y se analizaron las diferencias entre grupos mediante modelos de efectos mixtos. Resultados El ángulo tibioastragalino posterior aumentó de forma progresiva según el grado clínico de inestabilidad: 109°, 127° y 153° en los grupos sin inestabilidad, con microinestabilidad e inestabilidad completa, respectivamente (p < 0.0001). La confiabilidad interevaluador fue excelente (ICC3k: 0.95–1.00), respaldando la reproducibilidad de la medición. Conclusión El ángulo tibioastragalino posterior representa una herramienta objetiva, reproducible y potencialmente útil para diferenciar clínicamente los distintos grados de inestabilidad del tobillo.