El papel de la Universidad en la transición a la economía circular. El caso de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMEX)

El enfoque tradicional de la economía, basado en la producción y consumo ilimitados, ha demostrado ser ineficiente y perjudicial para el medio ambiente y la sociedad. Este modelo identificado como economía lineal, ignora la limitación de los recursos y carece de una visión a largo plazo. En cambio,...

Full description

Autores:
Tipo de recurso:
Fecha de publicación:
2024
Institución:
Universidad de Caldas
Repositorio:
Repositorio Institucional U. Caldas
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repositorio.ucaldas.edu.co:ucaldas/23623
Acceso en línea:
https://repositorio.ucaldas.edu.co/handle/ucaldas/23623
https://doi.org/10.17151/luaz.2024.58.3
Palabra clave:
Economía circular
desarrollo sustentable
Universidad
ciencia
medio ambiente
Rights
openAccess
License
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
Description
Summary:El enfoque tradicional de la economía, basado en la producción y consumo ilimitados, ha demostrado ser ineficiente y perjudicial para el medio ambiente y la sociedad. Este modelo identificado como economía lineal, ignora la limitación de los recursos y carece de una visión a largo plazo. En cambio, la economía circular propone un cambio radical en la forma en que se usan los recursos, al priorizar la eficiencia, la reducción y paulatina desaparición de residuos, así como la colaboración necesaria entre diferentes sectores de la sociedad. La economía circular es un término en boga que ha tenido gran aceptación, tanto en la empresa, la industria, el gobierno y la academia, así como en profesionales y activistas interesados en el medio ambiente. En ese sentido, cada uno de estos actores ha ido adaptando el concepto de acuerdo con su ámbito, roles e intereses. Sin embargo, la academia, ampliamente representada por las Universidades, se ha enfocado más bien en el análisis y exploración de este término y no ha tenido la facultad de implementarlo de manera proactiva en su ámbito. Si bien, por una parte, es cada vez más común encontrar diversos campus e instituciones educativas que incluyen programas de gestión ambiental encaminados a gestionar su impacto ambiental y social, por otra parte, sus esfuerzos se han limitado a reducir y transformar los residuos que generan, apegándose más bien a las actividades comunes relativas a la gestión de sus residuos a través de servicios municipales y de administración de la ciudad. En ese sentido, se cuestionan las orientaciones y capacidades que tiene la Universidad para enarbolar soluciones proactivas o autoasumidas, relativas a problemáticas medioambientales.