Recordando a Alejandro Andrade –yayo
Este aquilatado rockero de bella estampa y llamativa pinta llegó a Manizales, muy a fines de los deliciosos setenta, con la indeclinable misión de contribuir a hacer inolvidables aquellas décadas. Venía con él su guitarra eléctrica y traía puestas su pasión por la música y su dosis personal de buena...
- Autores:
- Tipo de recurso:
- Fecha de publicación:
- 2004
- Institución:
- Universidad de Caldas
- Repositorio:
- Repositorio Institucional U. Caldas
- Idioma:
- spa
- OAI Identifier:
- oai:repositorio.ucaldas.edu.co:ucaldas/25139
- Acceso en línea:
- https://repositorio.ucaldas.edu.co/handle/ucaldas/25139
https://revistasojs.ucaldas.edu.co/index.php/culturaydroga/article/view/6201
- Palabra clave:
- Sin Palabras clave
- Rights
- openAccess
- License
- https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
| Summary: | Este aquilatado rockero de bella estampa y llamativa pinta llegó a Manizales, muy a fines de los deliciosos setenta, con la indeclinable misión de contribuir a hacer inolvidables aquellas décadas. Venía con él su guitarra eléctrica y traía puestas su pasión por la música y su dosis personal de buena “yerba”. Como no podía pasar inadvertido en estas frías y brumosas calles, este locuaz, afable, alegre, soñador y excéntrico valluno, bien pronto “casó” con linda Manizaleña y conformó la primera de una serie de bandas que revolucionaron musicalmente la ciudad y convulsionaron las costumbres de la juventud de la época. Como su deambular por éste,  su amado planeta, no estuvo circunscrito tan sólo a los trajines de la música. |
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