Las drogas bajo la cruz: reflexiones sobre el imaginario católico contemporáneo sobre drogas

La Iglesia Católica encabezada por el Papa, es un actor relevante en la consolidación del imaginario católico contemporáneo sobre drogas, que armoniza con las directrices internacionales prohibicionistas que fundamentan las convenciones sobre drogas de la Organización de Naciones Unidas. Comprender...

Full description

Autores:
Tipo de recurso:
Fecha de publicación:
2020
Institución:
Universidad de Caldas
Repositorio:
Repositorio Institucional U. Caldas
Idioma:
spa
OAI Identifier:
oai:repositorio.ucaldas.edu.co:ucaldas/25008
Acceso en línea:
https://repositorio.ucaldas.edu.co/handle/ucaldas/25008
https://doi.org/10.17151/culdr.2021.26.31.5
Palabra clave:
Imaginario hegemónico sobre drogas
Política de Drogas
Iglesia Católica
Naciones Unidas
Sustancias Psicoactivas
Hegemonic Imaginary on Drugs
Drug Policy
Catholic Church
United Nations
Psychoactive Substances
Rights
openAccess
License
Revista Cultura y Droga - 2021
Description
Summary:La Iglesia Católica encabezada por el Papa, es un actor relevante en la consolidación del imaginario católico contemporáneo sobre drogas, que armoniza con las directrices internacionales prohibicionistas que fundamentan las convenciones sobre drogas de la Organización de Naciones Unidas. Comprender la relación político/religiosa entre la institución eclesiástica y el Régimen Internacional de Control de Drogas, resulta en insumos para la toma de decisiones en políticas de drogas. A partir de una revisión documental de textos oficiales en español (traducidos algunos) de los últimos tres periodos papales (1978 y 2020), fueron seleccionados y analizados cuatro documentos centrales que a los ojos de los autores expresan el sustrato epistemológico y axiológico contemporáneo de la Santa Sede frente a las drogas. En base a lo anterior encontramos que es imposible comprender el paradigma prohibicionista sin estudiar la influencia que tiene la religión en su génesis, desarrollo y presente. Por otro lado, que la crisis del sistema prohibicionista y su fracaso estrepitoso, a todas luces evidente, coincide con una creciente secularización por parte de los estados, y con la adopción de políticas públicas y legislativas que históricamente fueron repudiadas por la Iglesia. Finalmente, que el ejercicio que llevamos adelante, puede resultar esencial para desenmascarar estas lógicas y tener mejores herramientas epistemológicas, conceptuales y prácticas para quienes desde la vereda opuesta, trabajamos por una política de drogas que reconozca el placer como central en los consumos, el respeto de la autonomía personal y los derechos humanos de las personas.